HISTORIA SIN CONTAR

Sí?
¿Alguien me llama?
Aquí estoy.
¿Tú me llamabas?
¿Ustedes me llamaban acaso? ¿Para qué?
¿Para contarles mi historia?
Já!
Mi historia es muy amplia,
tanto como la vida misma.
Yo nací en un paraje solitario,
junto a los árboles, al sol,
al salvajismo que se extingue
llevándose consigo la belleza entera.
Matando sus bondades, sus habilidades,
Trayendo vanidades.
Ya no usas el chale, pañón o bayeta,
tampoco ojotas o pantalón de lana de las güishas.
Ya no llevas aquel atuendo de aretes grandes,
y tu rueca a la cintura,
con tu quipe cargando el fiambre.
Ya no cuentas que el cerro se comió a don Arturo,
y que por su antara y por su coca
fue devuelto al canto del gallo.
Ya no cuentas de la illa o de la duenda,
que te robo cuando eras infante.
Ya no me enseñas a pagarle a las plantas
con maíz o trigo para curar tus males.
Ya no me enseñas que la madre tierra llora
cuando cortas un árbol o que no te bendice
porque no le pides perdón.
Ya no me enseñas a labrar el arado de roble o lucmillo.
¡Qué está pasando hermano!?
Por qué me contáis de la novela que pasan en la tele
o esa imagen de yeso que está llorando.
Por qué me enseñáis a comprar arados humanos
y hasta mis hermanos.
Por qué me habláis de silicona, de cuchillos y navajas
para perfilarme en vano.
Por qué me habláis de gringos americanos
y que los serranos no valemos nada.
Por qué usáis polos escotados y pantalones ajustados.
Por qué me gritas de loco y anticuado.
A sí! Sí me falta tripas para pintarme
o fumar marihuana
y aunque de comer no tenga nada.
¡Qué está pasando hermano!?
No recuerdas a Catequil, Corellama,
Atahualpa o Eleodoro Benel.
No te acuerdas de Catalino Terán, Gliciero Villanueva,
Carlos Torres o Alcides Vásquez.
No te acuerdas cuando fuimos contra los chilenos,
el paro del 87, del 89 y del 2001.
No recuerdas que mataron a tu hermano
raptándolo para el ejército.
No recuerdas que vivías tan sano,
hasta que llegaron por el oro.
Por qué me gritas de loco y anticuado?
Cuando veo a mis hermanos
que mueren envenenados o acuchillados
por la indiferencia y aunque de beber
no tengas nada.
¿Qué está pasando hermano!?
No recordáis a Pizarro que nos trajo guerras y engaños
y se llevaron oro como intelectuales,
dándonos apenas una Biblia.
No recordáis a San Martín, Leguía,
el Apra y Fujimori con sus engaños
y nos cambiaron por oro la vida.
¡Por eso me gritas de loco!
Si hasta mi familia se ha divorciado
y mis amigos se han marchado.
¡Qué está pasando hermano!?
Aún sigues soñando que la vida
se ha abortado y la libertad se ha encadenado
y que los hombres gozan y los dioses no.
¡Despierta ya de tu sueño enmudecido!
Que la vida pasa y tú has nacido.

Vladimir Terán dijo
Hola, soy bisnieto de Catalino Terán y encontré estos buenos versos buscando información sobre él. Luego agrego este esta bitácora a mi blog. También tengo una página de toros: www.tauromaquias.com
Saludos.
4 Noviembre 2008 | 04:12 PM